HEMATOMA OCULAR INFANTIL


¿Cuándo preocuparse?
Durante la infancia puede suceder que hayan caídas, choques durante el juego o incluso un codazo inesperado que pueden terminar con un susto y un ojo morado.
Pero no todos los hematomas en el ojo son iguales, ni todos significan lo mismo.
Veamos cuándo podemos estar tranquilas y cuándo conviene consultar.
¿Qué es un hematoma ocular?
El hematoma ocular infantil es una acumulación de sangre producida por la rotura de pequeños vasos sanguíneos tras un golpe o presión. Puede afectar:
La piel alrededor del ojo —lo que conocemos como “ojo morado” o equimosis periorbitaria—.Es la forma más frecuente, sobre todo tras un golpe en la frente, pómulo o nariz.
El interior del ojo —como una hemorragia subconjuntival (una mancha roja en la parte blanca del ojo) o, más raramente, un sangrado dentro del globo ocular (hifema)—.
En estos casos la valoración médica es esencial.
📊 La primera causa de visita oftalmológica pediátrica de urgencia son las conjuntivitis, y la segunda son los traumatismos oculares, (por los que es frecuente que haya un hematoma ocular infantil), esto nos da una idea de lo frecuentes que son.
“Ojo morado” o hematoma alrededor del ojo
Tras un golpe en la cabeza o la cara, puede aparecer inflamación y coloración rojiza o azulada alrededor del ojo.
Esto no siempre indica que el golpe haya sido directo en el ojo: el sangrado y el edema pueden desplazarse hacia abajo por la gravedad, como ocurre con los chichones en la frente.
Lo habitual es que el color cambie con los días:
🔴 Rojo o violáceo en las primeras horas
🔵 Azul oscuro o negro en 1-2 días
🟢 Verdoso y luego 💛 amarillento al reabsorberse
Estos cambios son normales y suelen resolverse en una o dos semanas.
⚠️ Cuándo consultar
Aunque la mayoría de los hematomas periorbitarios son leves, hay signos que requieren valoración médica:
Si aparece sin un golpe claro o previo (es decir, no hubo caída, golpe o traumatismo identificable). Esto puede alertar de un sangrado espontáneo o de otra causa no traumática.
Si el hematoma es bilateral (“ojos de mapache”) tras un golpe fuerte en la cabeza → puede indicar fractura de la base del cráneo.
Si el ojo no se abre bien, duele o hay dificultad para moverlo.
Si hay visión borrosa, doble o pérdida de visión.
Si hay herida abierta, sangrado por nariz u oído, o el niño presenta somnolencia, vómitos o confusión.
Si el niño es menor de un año, se recomienda valoración siempre, incluso si parece leve.

❤️ Hemorragia subconjuntival (mancha roja en la parte blanca del ojo)
A veces, sin un golpe evidente, aparece una mancha roja brillante sobre el blanco del ojo.Suele deberse a la rotura de un pequeño capilar (por tos intensa, llanto, esfuerzo o roce).No duele, no afecta la visión y no requiere tratamiento: se reabsorbe sola en 1–2 semanas.Si la mancha ocupa toda la parte blanca o se acompaña de dolor o secreción, conviene consultar.
🔴 Sangrado dentro del ojo (hifema)
Si el golpe ha sido directo en el ojo y se observa sangre en el interior del globo ocular (una capa roja en el iris o en la pupila), hay que acudir de forma urgente al hospital. Puede haber afectación de la córnea, el iris o la presión intraocular, y necesita valoración oftalmológica inmediata.
🧊 Qué hacer en casa
Aplicar frío local (envuelto en una tela) durante 10-15 minutos cada pocas horas el primer día.
Mantener al niño tranquilo y en observación.
Si hay herida o corte, limpiar suavemente con agua y jabón y consultar si sangra mucho o si se afecta el párpado.
Evitar que el peque se toque o frote el ojo.
No aplicar pomadas ni colirios sin indicación profesional.

Un hematoma en el ojo en la infancia no siempre es grave, pero merece observación cuidadosa. La mayoría se resuelven con tiempo, hielo y paciencia, pero si hay duda o signos de alarma, es mejor que lo valore un profesional.
🔴 Sangrados espontáneos o no traumáticos: causas posibles
Cuando hablamos de hematomas oculares sin golpe previo, nos referimos a que no ha habido una causa mecánica evidente (no se cayó, no chocó, no se frotó con fuerza, etc.). En esos casos, el sangrado puede deberse a distintas razones, algunas muy banales y otras menos frecuentes pero importantes de detectar.
🩹 1. Causas benignas y frecuentes
Aumento repentino de la presión venosa: al toser fuerte, estornudar, vomitar, hacer esfuerzo o llorar intensamente.→ Puede romper un pequeño capilar del ojo o del párpado → aparece una hemorragia subconjuntival o un pequeño hematoma.
Frotarse los ojos con fuerza, sobre todo si los vasos están frágiles por sequedad o irritación (conjuntivitis, alergia).
Cambios de presión súbitos (por ejemplo, al subir en avión o al bucear).
Medicamentos anticoagulantes o antiagregantes (en niños no es común, pero puede pasar si tienen alguna patología que requiera tratamiento).
Fragilidad capilar leve, a veces por carencias de vitamina C o por inflamaciones locales.
⚠️ 2. Causas que requieren valoración médica
Trastornos de la coagulación: enfermedades que alteran la capacidad de coagular la sangre (como hemofilia, púrpura trombocitopénica, trombocitopenia…).→ Se sospecha si el niño tiene hematomas frecuentes sin causa aparente, sangra fácilmente por encías o nariz, o tarda en cortar los sangrados.
Alteraciones vasculares o malformaciones locales (más raras).
Infecciones o inflamaciones severas del ojo o los tejidos perioculares.
Síndromes de maltrato o traumatismo no accidental: cuando los hematomas aparecen en lugares inusuales (por ejemplo, detrás de las orejas, cuello, parte interna de los brazos, o alrededor de ambos ojos sin golpe claro).→ En estos casos siempre debe evaluarse en un contexto médico seguro y con sensibilidad.
Hipertensión arterial (raro en infancia, pero posible en adolescentes).
Enfermedades sistémicas que afectan los vasos o la coagulación (como leucemias o ciertas infecciones virales).
Aprende a actuar con seguridad, calma y eficacia ante caídas, atragantamientos, quemaduras y más.
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NOTA IMPORTANTE
El contenido de esta web complementa pero en ningún caso sustituye el trabajo de enfermería ni de otros profesionales de la salud. Ante cualquier duda debéis consultar con el profesional sanitario de referencia.
📚 Bibliografía
Sociedad Española de Estrabología y Oftalmología Pediátrica (SEEOP) / Sociedad Española de Oftalmología (SEO) – Protocolos y recomendaciones de salud visual infantil y manejo de traumatismos perioculares en la infancia.
Asociación Española de Pediatría (AEP) – Guía de Algoritmos en Urgencias Pediátricas: Traumatismo Ocular. Manual clínico de referencia para la actuación inmediata ante traumatismos contusos y hematomas.





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